Asociaciones de Periodistas en Bolivia condenan amenazas a corresponsal en Yapacaní
Las asociaciones de periodistas del país se pronuncian contra el hostigamiento a la periodista Soledad Mabel Prado Nogales en Yapacaní.
La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia y las nueve asociaciones departamentales han levantado su voz en repudio a las amenazas de muerte y hostigamiento sufridas por la periodista Soledad Mabel Prado Nogales en Yapacaní, marcando un hito en la defensa de la libertad de prensa en el país.
La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia y las nueve asociaciones departamentales de periodistas del país han alzado su voz en repudio a las amenazas de muerte y hostigamiento sufridas por la periodista Soledad Mabel Prado Nogales, corresponsal en Yapacaní. La situación se desencadenó el pasado domingo 8 de junio, mientras Prado se encontraba cubriendo una protesta en la localidad. En medio de una transmisión en vivo por la página de Facebook «InfoYapacaní», la periodista fue víctima de hostigamiento y amenazas por parte de Mirtha Yucra Aymuro y Gustainert Apata Arce.
Estos actos de intimidación no se limitaron a lo presencial, sino que se extendieron a las redes sociales, donde se difundieron acusaciones infundadas contra Prado, cuestionando su profesionalismo e incitando al desconocimiento de su labor periodística. Estas acciones, que ponen en peligro la vida tanto de la comunicadora como de su familia, han sido calificadas por las asociaciones de periodistas como una grave violación a la libertad de prensa y un atentado a la integridad física y emocional de la periodista.
Las declaraciones amenazantes de Apata Arce, advirtiendo a Prado sobre las consecuencias de su trabajo informativo, y de Yucra Aymuro, mencionando conocer la ubicación de las viviendas de los colaboradores de «InfoYapacaní», han levantado preocupación y condena en el gremio periodístico. Ante este panorama, las asociaciones han exigido a las autoridades correspondientes una pronta y contundente actuación, para investigar a fondo los hechos, identificar a los responsables y aplicar las sanciones correspondientes.
El llamado de las asociaciones va más allá de la defensa de una periodista en particular, buscando sentar un precedente y enviar un mensaje claro de rechazo a cualquier forma de violencia o acoso contra los profesionales de la prensa. La impunidad en casos como este solo contribuye a fomentar un clima de inseguridad y censura que atenta contra la libertad de expresión y el derecho a la información. Es fundamental que se garantice un ambiente seguro para el ejercicio periodístico, libre de temor y represalias, en el que los comunicadores puedan desempeñar su labor de manera independiente y sin obstáculos.
Las asociaciones de periodistas exigen a las autoridades una investigación exhaustiva y sanciones para los responsables, en un intento por garantizar un ambiente seguro para el ejercicio periodístico en Bolivia.