La era de las oficinas

Oficinas de Co-Working

El ser humano desde el principio de los tiempos siempre trató de buscar lugares en los cuales pueda desarrollar una actividad de su preferencia. El espacio físico que una persona llega a apropiarse no solo tiene la esencia de la persona sino también llega a dar la comodidad que esta necesita para un confort único. Por mucho tiempo el hombre trato de llegar a esta meta de “confort” dando variables dentro de un espectro desde “lo que me gusta” y lo que puedo llamar “mío”. Tratar de dar una visión única en el aspecto de comodidad es muy difícil ya que todos somos únicos y tenemos gustos muy variados.

El hecho de tener tantas ideas de lo que uno llama “mi espacio” llegamos a ver el desarrollo de todas las tendencias que tenemos hoy en día en todas las ramas del arte. Con el tiempo, hemos llegado a poder tener ciertas bases de criterio en selección, para ambientes que apelan a nuestros gustos ¡Y claro no queda en el olvido el temita del cual todos nosotros no podemos escapar, LA TECNOLOGÍA! El avance que tenemos en el ámbito de la tecnología, hoy en día, es abismal y no puede ser ignorada. La habilidad de poder llegar a muchas personas sentados en una oficina, llega a dar un énfasis único y nuevo en el desarrollo del confort que uno tendría en la oficina. La oficina llega a ser como el segundo hogar de muchas personas y por rebote me pregunto… ¿por qué no hacer mi ofi tan cómoda como mi propia casa? Bueno ese es un tema muy personal, pero creo que estamos a tiempo de dar un nuevo giro a lo que entendemos del concepto de “oficina”.

Repasaremos un poco de historia y veamos un poco el desarrollo de lo que nosotros conocemos como “oficinas”. “El primer edificio de oficinas moderno fue el de la Larkin Administration, inaugurado en 1906 en Nueva York. Diseñado por Frank Lloyd Wright…estaba interesado en crear grandes ambientes al estilo de las catedrales por motivos estéticos…Pero, en realidad, era muy útil para los directivos, porque no tener divisiones significaba que podían supervisar a los trabajadores y vigilarlos. Se trataba de ejercer el control», en estas instalaciones se prohibía hablar y en las paredes se escribían frases motivacionales del estilo «El trabajo honesto no necesita patrón», que funcionaban como una versión temprana de los eslóganes modernos en los que se fomenta el trabajo en equipo… En la década de los 60, los alemanes fueron pioneros en esta idea como parte de una reacción general en contra de la jerarquía.

El nuevo movimiento se llamaba Burolandschaft, que significa paisaje de oficina. Se eliminaron las disposiciones reglamentadas y el silencio obligatorio, y llegaron numerosas macetas con plantas y la novedad de que todos podían hablar con todos. En la década de los 60, Herman Miller, fabricante de mobiliario, contrató a un profesor de bellas artes llamado Robert Propst para que, cuaderno en mano, fuera haciéndole preguntas a miles de trabajadores de oficina.” A principios de los 2000 pudimos ver que hay un incremento en la necesidad de la conectividad en los espacios de trabajo.

“La tecnología va a provocar que el mobiliario de oficina trabajo cambie cada vez más. Porque los portátiles, las tablets, los proyectores, las pantallas y la tecnología en general cada vez ocupan un espacio mayor en nuestro trabajo y rutina diaria. Nos encontraremos, por ejemplo, con mesas que ocultan el cableado eléctrico de una discreta forma o con cargadores por inducción, permitiendo así una mayor limpieza del espacio de trabajo y la portabilidad de estos elementos.” Hay también un gran incremento en lo que consta la flexibilidad que uno puede dar a la oficina. Estos espacios flexibles están siendo etiquetadas como áreas o zonas de coworking, áreas de soft-seating y también las salas de brainstorming. Estas áreas tienen la facilidad de adaptarse a las necesidades que uno tiene como trabajador.

Soft-seating

Las necesidades y el tiempo llegaron a cambiar a las personas y los espacios. Hoy en día, uno busca tener un ambiente cómodo, limpio y si es posible lleno de tranquilidad. No se puede garantizar un ambiente de oficina “stress free” pero si se puede tratar de llegar a dar todas las condiciones necesarias para que una persona se sienta cómoda. Las empresas se están dando cuenta de que el capital más importante que tienen son sus funcionarios, así que hoy en día se está invirtiendo más en las comodidades que se les puede ofrecer.

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