Cómo la ergonomía puede elevar la productividad en tu lugar de trabajo

Varias veces hemos hablado de la ergonomía y su importancia para desarrollar ambientes laborales altamente productivos. Este conjunto de conocimientos que buscan adaptar las condiciones y herramientas a las necesidades humanas nos ofrece una serie de ventajas a la hora de aplicarlas en un entorno laboral. Algunas de las lesiones ocasionadas por largas jornadas en puestos de trabajo poco adecuado, son del tipo muscular y óseo, lo que requiere tomar bajas médicas y largos periodos de rehabilitación.

Mejorando la comodidad de nuestros trabajadores, al adaptar su entorno de trabajo, podemos evidentemente reducir la incidencia de enfermedades que provocan las faltas al trabajo.

¿Cómo lograr esto? Podemos empezar por escoger mobiliario de oficina ergonómico, para ofrecer la posibilidad a nuestros colaboradores de poder regular sus diferentes mecanismos de adaptación en función de sus hábitos y postura a la hora de trabajar. Por supuesto esto reduce inconvenientes de salud como dolores de espalda y articulaciones.

La ergonomía en trabajos de oficina pretende corregir y diseñar el ambiente laboral con el fin de reducir riesgos asociados al tipo de actividad: movilidad restringida, posturas inadecuadas, iluminación deficiente, entre otros elementos, y sus secuelas negativas para la salud y el bienestar de las personas, convergiéndose en lesiones musculo-esqueléticas en hombros, cuello, manos y muñecas, problemas circulatorios, molestias visuales, y muchas más.

Para prevenir riesgos laborales en trabajos de oficina se debe cuidar que el  equipamiento que se utilice-compre, cumpla con los atributos mínimos de calidad ergonómica para disminuir en buena parte las molestias de tipo postural asociadas.

El estar sentado por tiempo indefinido, es más dañino por varias razones: la circulación sanguínea, especialmente en las piernas, hacia donde debe ir y retornar, no cumple su tarea con la misma eficacia si no hay movimiento que la ayude.

Por otra parte, la columna vertebral, que debería mantenerse erguida, a menudo es maltratada con la pésima costumbre de inclinarse-encorvarse hacia el escritorio y, sobre todo, hacia el teclado de la computadora. Esto, sumado al estrés, que va poniendo tensos los músculos, termina por hacer presión sobre las vértebras, ocasionando leves molestias en el mejor de los casos, o causando desplazamientos de esos delicados huesos que, junto a los nervios, componen un intrincado mecanismo. Así llega el dolor de espalda, y si a ello se suma el hecho de que la pantalla de la computadora no está frente al usuario, sino a un costado, el cuello sufrirá las consecuencias.

Adicionalmente, si los brazos no cuentan con apoyo, deben realizar un esfuerzo adicional, del que rara vez somos conscientes, para darles a las manos la fuerza para apretar las teclas y movilizar el mouse.

Todo esto trae como consecuencias una serie de consecuencias como severos problemas de columna, síndrome de túnel carpiano, dolor de cuello y espalda, dolores de cabeza constantes, tendinitis y también molestias en hombros, piernas y otros problemas relacionados con la salud individual y colectiva.

Además, se consideran también como “enfermedades de oficina” la escasa movilidad frente a la mesa de trabajo, la posición inadecuada del teclado y mouse, la insuficiente iluminación, el ruido, la climatización, la calidad del aire que se respira, la dificultad en el uso y manejo de programas informáticos, la organización en el trabajo, entre otros.

Si logramos elevar el nivel de conciencia sobre la importancia del autocuidado en nuestro personal, a su vez evitaremos que estos tengan consecuencias indeseadas para su salud. Aquí algunas recomendaciones claves para elevar la productividad y reducir los riesgos: Que la gente sepa que es “inadecuado” inclinarse-encorvarse sobre la computadora, que la espalda debe estar erguida, pegada al respaldo de la silla, y de preferencia utilizar un cojín lumbar incorporado, con diseño ergonómico.

También se debe cuidar de Poner la pantalla de la computadora frente al usuario, para evitar “torcer el cuello”, lo que va a provocar dolor a corto o mediano plazo. La línea horizontal de visión deberá coincidir con la parte superior de la pantalla.

Apoyar Los pies en el suelo, para mejorar el retorno venoso, Idealmente en posición de descanso, lo más extendidos posibles. Por eso los escritorios se aconseja tener abajo suficiente espacio, y si hay un reposa-pies, mejor aún.

Hacer pausas activas cada 60-90 minutos, para estirar los músculos (micro pausas compensatorias de pocos segundos), en cuanto se sienta alguna molestia, por pequeña que sea.

Por parte de quienes se encargan de la compra de mobiliario es importante que puedan elegir las opciones más adecuadas en cuanto a las condiciones anteriormente descritas. En Atlántida te ofrecemos una amplia gama de sillas y mueles diseñado con el mayor cuidado para garantizar al ergonomía que tu personal necesita.

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